

La mayoría de las personas han vivido de cerca la muerte por suicidio de algún familiar, amigo o conocido. El suicidio es un intento desesperado de escapar del sufrimiento que la persona entiende que ya no lo puede soportar. El suicidio no discrimina por edad, creencias, estatus social o raza; nosotros y gente que amamos pudieran vivir situaciones en la cuales la idea de considerar el terminar con su vida la vean como la solución. Todos podemos ayudar a personas que pueden estar considerando suicidarse.
La prevención al suicidio comienza reconociendo los síntomas y señales de advertencia. Algunas señales que debemos observar:
Ánimo deprimido - Generalmente la depresión es un elemento común en las personas con ideas suicidas.
No ven esperanza en su futuro - La persona se siente atrapada, impotente ante lo que le pasa. Cree que las cosas nunca mejorarán o cambiarán.
Hablan de querer morir - Debemos estar pendiente a expresiones sobre suicidio, morir o auto lastimarse, tales como Estaría mejor muerto
Sentimientos de inutilidad - Culpa, vergüenza, que nadie lo quiere o le importa (nadie notará mi ausencia, estarán mejor sin mí)
Se aíslan de los demás - Se alejan de amigos y familiares. Desean que los dejen en paz.
Dicen adiós o se despiden - Visitan o llaman a familiares y amigos inusual o inesperadamente.
Dicen adiós a la gente como si no fueran a verlos de nuevo. Regalan posesiones muy queridas.
Presentan conductas autodestructivas - Aumentan el consumo de alcohol o drogas. Toman riesgos innecesarios como si tuvieran un deseo de morir
Como podemos ayudar: – Tome a la persona en serio. – Escuche - Deje que la persona suicida hable de su desesperación – No juzgue - Sea comprensivo, respetuoso y paciente – Brinde apoyo y esperanza - Indíquele que usted estará con ella y que hay ayuda disponible. – Busque ayuda profesional